sábado, 30 de abril de 2016

Historia de los tacos de canasta - DecanastaMx



El taco Decanasta o Taco sudado ese versátil y delicioso manjar que domina el paisaje capitalino, también tiene una deliciosa historia.

Hay quien dice que el taco Decanasta o taco sudado es originario del pueblo de San Vicente Xiloxochitla en el hermoso estado de Tlaxcala, el cual es llamado con justa razón, "la capital del taco Decanasta", ya que más de la mitad de la población tiene su sustento en la elaboración y venta de este prehispánico manjar, pero cual es su verdadero origen, al respecto me permito exponer a continuación un articulo muy interesante de Carlos Lavín publicado en el Diario de Moleros.



--Los tacos de canasta o sudados tienen su origen en la cultura mexica-tlahuica. Ya en la Colonia se extendieron por el centro del país, fue el almuerzo de los indígenas que salían de su pueblo a las labores del campo y rayando el medio día hacían un espacio en su trabajo a la sombra de un cazahuate, ceiba o copal para tomar sus alimentos en pequeños grupos sentados en algún tronco.

Este almuerzo era colocado al centro de cada grupo, contenido en una pequeña canasta de mimbre (de ahí el nombre actual), donde en varias servilletas muy limpias se habían envuelto los tacos doblados a la mitad colocándolos de dos en dos formando un circulo, así se encimaban hasta hacer un altero; las servilletas se amarraban firmemente en la parte superior haciendo nudos con la puntas cruzadas formando un compacto paquete conocido como itacate (del náhuatl itakatl; atado de comida) y encima mas servilletas elaboradas con el codiciado algodón tlahuica, siempre presentes en las comidas prehispánicas mexicas, así se “sudaban” y se conservaban calientes. Antes, los tacos se habrían barnizado con manteca caliente y adobados ligeramente con una salsa de chiles criollos secos, de esta manera llegaban por lo menos tibios a la hora de consumirse. Generalmente el itacate era de un solo guiso pero con sabor a pueblo, que podía ser un adobo, o salsa de ciruelas verdes, salsa de guajes o mole si se había tenido alguna fiesta recién, con hebras de carne de res, puerco, armadillo, iguana o conejo, otros eran simplemente de sal, de quintoniles, frijoles refritos o de la olla. Además en Morelos los había de acociles (pequeños camarones de Zempoala), charales y jumiles, que se vendían los días de plaza. En Guerrero, además de estos insectos, también eran de hormigas tostadas; en Puebla y Oaxaca de chapulines y escamoles, estos también en Hidalgo y Tlaxcala. Siempre se acompañaban de pepitas de calabaza recién tostadas en comal de barro barnizado con cal, antes, pasadas por un ligero atole de maíz y sal; si era temporada de lluvias el almuerzo se complementaba con pápalos que crecen bajo los árboles. Por un lado de la canasta se colocaba un jarrito con salsa molcajeteada aderezada con cilantro y cebolla groseramente picada, este se tapaba con una hoja de totomoxtle (tamal), amarrada con un tira de la misma hoja. En las zonas frías no faltaba un pulquito, en las calientes un mezcalito servido en un trozo de pepino o algún vegetal ahuecado, limones y el “agua limpia”, llevados en bules, una especie de huajes o calabazas secas ahuecadas, donde se conservaban muy frescos ya que no recibían la luz del sol.

Si el campo de labor estaba muy lejos, los campesinos lo llevaban desde temprano, si quedaba a menos de una legua (una hora a pie), sus mujeres lo llevaban y al momento de consumirse esperaban pacientes bajo una sombra a prudente distancia. Después lo acostumbraron; mineros, obreros, escolares, en peregrinaciones, ferias, viajes y días de campo. Si se tenía cerca un árbol de bonete o de guamúchil con sus frutas, ya se tenía el postre.

Todo se preparaba en el tradicional tlecuil prehispánico que todavía es el lugar de reunión familiar, el eje y corazón del hogar, especie de estufa de leña que aún se conserva en algunas poblaciones indígenas, como Tlacotenco, Amatlan, Coatetelco, Tetlama, Cuentepec y Xoxocotla. De esta última población, hoy vienen a venderse a Cuernavaca los mejores tacos de canasta.

Del aldeano itacate tlahuica surgieron estos gustosos tacos conocidos hoy como sudados o de canasta.

Esto lo vi, lo viví y lo degusté en los cincuenta, entre los grupos de trabajadores del Rancho Xalostoc de mi abuelo materno en Tetecala Morelos, cuando estos tacos todavía eran el itacate de los jornaleros, cuando aun no se vendían en las calles de nuestras ciudades.

Al hablar y al guisar, su granito de sal.

Extracto del libro inédito “FUNDACIÓN”. Mismo autor; D.R. 2010, © 880pp

carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx

¡Lo que no sabias de nuestra tortilla de Maíz!

La tortilla de maíz es el símbolo más antiguo de la cultura culinaria de nuestro país. Sin importar la clase social a que se pertenezca, la tortilla se consume a diario por el 94 por ciento de los mexicanos, acompañando los platillos típicos de nuestra gastronomía.


Su origen es tan antiguo como la historia del maíz.

En el Popol Vuh se cuenta que Quetzalcóatl bajó al Mictlán, lugar de los muertos, y allí tomó unos huesos de hombre y de mujer y fue a ver a la diosa Coatlicue. La diosa molió maíz junto con los huesos, y con esa pasta se creó a la humanidad.

Las evidencias que se han encontrado para ubicar los primeros cultivos de maíz datan del año 7000 a.C. La elaboración e ingesta de la tortilla tiene una antigüedad similar. Actualmente la tortilla se prepara con maíz cocido con cal, proceso comúnmente llamado nixtamalización.

Según cifras de la Organización Mundial de la Alimentación, FAO, el 45 por ciento del consumo nacional de calorías proviene de alimentos derivados del maíz. México es el principal consumidor de tortilla en el mundo, pues se estima que es consumida por el 94 por ciento de la población, por lo que el volumen de producción y consumo es cercano a los 22 millones de toneladas de tortillas al año.

La tortilla provee energía por su alto contenido de carbohidratos; además es rica en calcio, potasio y fósforo. También aporta fibra, proteínas y algunas vitaminas como la A, tiamina, riboflabina y niacina, principalmente.

En nuestro país es muy común encontrar tortillerías en casi cualquier lugar. Pero también hay muchas regiones en las que todavía se siguen vendiendo tortillas hechas a mano. Con ellas se preparan una infinidad de platillos como tacos, flautas, quesadillas, enchiladas, chilaquiles, totopos, chimichangas, entomatadas, enfrijoladas, tostadas, papatzules, sopa de tortilla, chalupas, burritos, sincronizadas, entre otros.

Con todo lo anterior, nos damos cuenta que la tortilla ha ganado un lugar importante en la cultura gastronómica del mundo y que sin ella muchos platillos tendrían un sabor muy diferente y otros simplemente no existirían.

¡Que viva la tortilla que México produce!

¿Cuantos Tipos de tacos hay en México? - Tacografia

La gastronomía mexicana es tan rica en número como lo son la cantidad de familias que habitan en cada rincón de nuestro país. Y en cada uno de esos rincones, encontramos distintos platillos y mucha variedad de los platos más representativos de nuestro México, como son los tamales y los tacos.
Uno, cuando piensa en tacos, se le vienen a la memoria los que conoció desde pequeño, y uno que otro que nos ha dejado un buen sabor de boca en la vida adulta. Pero quienes gustan de viajar por nuestro territorio, saben que en cada lugar los tacos tienen un sabor único e inigualable, y que el ingrediente que lo conforma, varía dependiendo de la región en que nos encontremos.

Así por ejemplo, en Baja California Sur podemos deleitarnos con los tacos de marlin ahumado o con unos tacos de machaca de langosta, o los muy conocidos tacos de camarón rebozado; mientras que en Coahuila podemos disfrutar de los tacos de cabrito a la leña, en Tamaulipas los tacos de adobo de pescado, en Oaxaca los tacos de tasajo o cecina y los tacos de chapulines y ni que decir de los tacos de chinicuiles y de escamoles típicos de Hidalgo.

Una pequeña parte de todo este universo de tacos, lo podemos descubrir en un interesante mapa denominado Tacografía, el cual nombra los más representativos tacos de cada una de las entidades federativas que conforman este maravilloso paraíso gastronómico. Sin duda, una referencia a tener en cuenta cuando salimos de viaje. La ilustración, fue creada por la diseñadora Kitzia Sámano para La Tacopedia.

Mary Soco
Editor en Directo al Paladar México
¿Cuantos tipos de tacos hay en México?  -La gastronomía mexicana es tan rica en número como lo son la cantidad de familias que habitan en cada rincon de nuestro país. Y en cada uno de esos rincones, encontramos distintos platillos y mucha variedad de los